Código Infarto: cómo se organiza enfermería

Código Infarto: cómo se organiza enfermería

Publicado el 27 de julio de 2026 Sara Almahano

El tiempo es oro en un código infarto

Hay un dicho que se repite mucho en un código infarto y es que el tiempo es oro. Y es así de claro, porque por cada minuto que pasa con una arteria coronaria tapada, una parte del corazón se va dañando más. Por eso todo gira alrededor de una prioridad muy concreta: abrir la arteria cuanto antes.

Cuando hablamos de organización de enfermería en este contexto, no hablamos solo de ir rápido. Hablamos de ir rápido sabiendo muy bien qué hace cada una, qué necesita el paciente y qué pasos no se pueden perder. La rapidez sin orden aquí no sirve, porque cada minuto cuenta y cada detalle también.

La activación del código y la información clave inicial

Cuando nos activan un código infarto, lo primero es ponernos en situación. Necesitamos saber si el paciente viene con drogas vasoactivas o con medicación ya pautada, si está estable o inestable, si viene intubado o no intubado y desde dónde lo trasladan. Esto último también importa, porque nos orienta sobre el tiempo que tardará en llegar y nos permite prepararnos mejor.

Toda esa información inicial cambia mucho la manera en la que enfermería se organiza. No es lo mismo recibir a un paciente consciente y relativamente estable que a uno que llega más comprometido. Por eso, antes incluso de que entre por la puerta, ya tenemos que tener una idea bastante clara de lo que nos vamos a encontrar.

Preparación del quirófano antes de la llegada

Una vez sabemos cómo viene el paciente, montamos el quirófano. Hay que revisar que el desfibrilador funcione bien, que las tomas de oxígeno estén correctas, que la aspiración funcione, que el respirador esté conectado y preparado por si hace falta. Todo esto no se revisa por rutina sin más, se revisa porque en un infarto la situación puede cambiar en segundos.

Además, se prepara la mesa con el material necesario para poder empezar sin perder tiempo. La idea es que cuando llegue el código infarto no tengamos que ir improvisando ni buscando cosas sobre la marcha. Cuanto más preparado está todo antes de la llegada, más fluido va luego el procedimiento.

La recepción del paciente y los primeros pasos

Cuando llega el paciente, si está consciente y orientado, se le hacen una serie de preguntas rápidas. Y si no puede responder, esa información se recoge del equipo que lo traslada. Nos interesa saber qué medicación se le ha puesto, si tiene alergias y qué vías lleva para poder infundir medicación si hace falta.

Después de eso, se monitoriza al paciente de una manera muy ágil. Aquí no se trata de entretenerse, sino de hacer lo necesario con rapidez y con cabeza. Enseguida hay que valorar también el acceso, porque eso va a marcar por dónde se inicia el procedimiento para poder estudiar las coronarias y actuar.

El acceso y la prioridad de abrir la arteria

En un código infarto hay pasos técnicos, claro, pero la idea principal no cambia: hay que abrir la arteria tapada lo antes posible. Todo lo demás se organiza alrededor de eso. Desde cómo recibimos al paciente hasta cómo se mueve el equipo, todo está enfocado en llegar cuanto antes a ese punto.

Por eso el acceso tiene tanta importancia. Elegir bien por dónde entrar ayuda a que el procedimiento sea más rápido y más eficaz. Y una vez dentro, lo que más tranquiliza es conseguir flujo cuanto antes, porque ahí es donde realmente empezamos a ganar tiempo al infarto.

Cómo se decide el acceso

Cuando hablamos de acceso, nos referimos a por dónde vamos a iniciar el procedimiento, por dónde se va a poner el introductor para poder ver las arterias coronarias. El acceso más frecuente suele ser el radial derecho, siempre que la radial se palpe bien. Si ese acceso es adecuado, se va por ahí y se inicia el cateterismo.

Abrir la arteria cuanto antes

Lo más importante es abrir la arteria. Muchas veces, solo con pasar la guía coronaria ya se consigue abrir y eso ya da un poco más de margen. Y si no, se puede predilatar con un balón. Pero la idea sigue siendo la misma desde el principio hasta el final: recuperar el flujo lo antes posible.

La coordinación del equipo de enfermería durante el infarto

Al final, en un código infarto tiene que haber muchísima coordinación entre enfermería y también con medicina. No vale con que cada una sepa hacer su parte por separado. Tiene que estar muy claro el papel de cada profesional, los pasos del procedimiento y cómo ayudarse unas a otras si la situación cambia.

Además, son momentos de mucha presión, porque el paciente suele venir con dolor torácico agudo y puede inestabilizarse. Por eso la organización no es un detalle secundario, es una parte central del manejo. Si el equipo está coordinado, todo va más rápido, más ordenado y con más seguridad.

Funciones de cada enfermera

Normalmente hablamos de un equipo de tres enfermeras. Una está asistiendo al médico y tiene que tener muy claros los pasos del infarto para ir actuando de manera rápida. Otra está de campo, abriendo material y pendiente también del estado del paciente. Y luego está la enfermera poligrafista, que además de echar una mano cuando hace falta, va realizando el informe de enfermería.

Cuando la situación se complica

Cuando la situación se complica, todavía se nota más si el equipo está bien coordinado o no. En esos momentos cada una tiene que tener muy claro su papel, su trabajo y hasta dónde puede ayudar a las demás sin perder su función principal. Esa claridad evita retrasos y evita también que se dupliquen tareas o que se escape algo importante.

Por eso, más allá de la técnica, en un código infarto hay una parte de organización que es básica. Tener preparado el entorno, saber cómo viene el paciente, actuar rápido y coordinarse bien entre las tres enfermeras marca mucho la diferencia en un momento en el que cada minuto cuenta.

🍪 Usamos cookies para mejorar tu experiencia. Ver política.